¿Por qué gastamos más en la cesta de la compra en verano? El calor y el tiempo libre le hacen la zancadilla a nuestro bolsillo
El verano dispara el gasto en el supermercado: estas son las razones por las que la cesta de la compra se encarece durante las vacaciones aunque creas comer "menos cantidad"
Escucha el artículo ahora…
Con la llegada de las altas temperaturas no solo cambian los planes de ocio. También lo hace la forma de llenar el carrito del supermercado. Los meses estivales traen consigo más reuniones con amigos, escapadas, comidas al aire libre y jornadas de playa o piscina, una combinación que termina reflejándose en el bolsillo. Según un análisis elaborado por la plataforma Gelt, la cesta de la compra durante el verano es la más costosa de todo el año, impulsada por la incorporación de productos específicos de esta época y por un aumento en la frecuencia de compra.
El incremento no responde únicamente a la evolución de los precios. Aunque la inflación sigue teniendo un peso importante, el cambio de hábitos de consumo explica buena parte del encarecimiento. Refrescos, helados, cerveza, agua embotellada o protectores solares son algunos de los artículos que ganan protagonismo durante estos meses y elevan el importe final de cada visita al supermercado.
El ticket medio aumenta durante los meses de calor
Las cifras muestran con claridad esta tendencia. Mientras que durante otoño, invierno y primavera el gasto medio por compra ronda los 27,23 euros, en verano asciende hasta los 28,88 euros. Puede parecer una diferencia pequeña, pero trasladada al conjunto de las compras realizadas durante la temporada supone un incremento cercano al 6%.

Detrás de este aumento hay un cambio evidente en las rutinas. Las vacaciones invitan a organizar comidas con familiares, barbacoas, picoteos improvisados o excursiones de un día. Todo ello implica comprar alimentos que normalmente no forman parte de la cesta habitual. Además, el calor modifica las preferencias de consumo. Se buscan bebidas frías, productos fáciles de transportar y opciones refrescantes para combatir las altas temperaturas, lo que hace que determinadas categorías multipliquen su presencia respecto al resto del año.

Refrescos, cerveza y helados lideran las compras estivales
Si hay un grupo de alimentos que protagoniza el verano es el de las bebidas refrescantes. El estudio revela que aparecen en el 17,6% de las cestas durante esta estación, frente al 13,1% registrado el resto del año.

Los helados también experimentan uno de los mayores crecimientos. Su presencia prácticamente se duplica durante los meses de calor, consolidándose como uno de los productos imprescindibles tanto para familias con niños como para adultos que buscan aliviar las altas temperaturas.

A esta lista se suman la cerveza y el agua embotellada, que también incrementan significativamente su presencia en los carritos de la compra. Son productos muy vinculados a reuniones sociales, comidas en terrazas, jornadas de playa o escapadas de fin de semana.
El protector solar también pesa en el presupuesto
No toda la subida del gasto procede de la alimentación. El verano obliga a incorporar productos de cuidado personal que apenas tienen demanda durante otras estaciones.

El ejemplo más claro es el protector solar. Con un precio medio que supera los 10 euros por unidad, se convierte en uno de los artículos más caros de la compra estival. Aunque normalmente basta con adquirir uno o dos envases para toda la temporada, su coste tiene un impacto directo en el desembolso total.

Junto a él aparecen otros productos habituales del verano, como los tratamientos capilares para proteger el cabello del sol, el cloro o la sal, además de los aftersun destinados a calmar la piel tras largas exposiciones solares. Estos cosméticos también aumentan su presencia respecto al resto del año.
Existen diferencias según la edad y el perfil del consumidor
Los hábitos de compra no son iguales para todos los consumidores. El informe detecta variaciones tanto por edad como por sexo. En el caso de la cerveza, los hombres la incorporan ligeramente más a menudo que las mujeres. Por el contrario, ellas adquieren con mayor frecuencia helados y productos destinados al cuidado del cabello durante el verano.

También existen diferencias generacionales. Los consumidores pertenecientes a la Generación X y los denominados baby boomers destacan como los que más cerveza compran en esta época, mientras que los millennials muestran una mayor presencia de agua embotellada y helados en sus compras. La Generación Z, por su parte, registra el menor consumo de cerveza entre todos los grupos analizados.
Andalucía y Cataluña reflejan dos formas distintas de consumir
Las condiciones climáticas también influyen en los productos que predominan en cada comunidad autónoma. Andalucía encabeza el consumo de bebidas refrescantes, helados y agua embotellada, algo lógico teniendo en cuenta que soporta algunas de las temperaturas más elevadas del país durante el verano que pasan con creces los 40º.
Jaén lidera la compra de refrescos, seguida por Córdoba y Málaga. Precisamente esta última provincia también destaca por el elevado consumo de helados durante la temporada estival. Cataluña presenta un comportamiento diferente. Allí la cerveza adquiere un protagonismo especial, especialmente en provincias como Lleida, Tarragona y Girona, donde una elevada proporción de compradores la incluye habitualmente en sus compras.
Un verano con más visitas al supermercado
Más allá del incremento del precio medio, los datos reflejan otro fenómeno significativo: los consumidores acuden con mayor frecuencia a hacer la compra. Comparando el periodo comprendido entre el 1 de junio y el 7 de julio de 2026 con las mismas fechas del año anterior, Gelt detecta un aumento del 9% en el número de compras realizadas y un crecimiento del 11% en el gasto agregado.
La explicación parece estar en un cambio de comportamiento. Durante el verano se realizan más planes improvisados, se organizan comidas con mayor frecuencia y se compran alimentos frescos en cantidades más pequeñas para consumirlos en poco tiempo. Todo ello provoca que el supermercado se visite más veces y que, aunque cada compra no sea especialmente grande, el gasto total al finalizar la temporada termine siendo el más elevado del calendario.
Añadir Consumidor Global como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.


