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¿Festivales de música en verano? Cuando el gasto en agua supera el precio de una entrada

Los espectadores y asistentes a estos eventos se quejan del “excesivo” coste por un bien básico y reclaman a las promotoras fuentes en los recintos feriales

Alberto Rosa

Con la llegada del calor y los festivales, beber agua en estos eventos es primordial / EP

Al fin, el primer verano sin restricciones desde 2019. Los grandes festivales de música celebran ya su reencuentro con el público en una temporada cargada de diferentes propuestas artísticas para elegir por todo el país. Sin embargo, este regreso trae de vuelta un asunto polémico entre algunas de las citas musicales más conocidas: la exigencia de agua gratuita por parte de los asistentes. Y es que el gasto en en esta bebida en un espectáculo de este tipo supera el precio de una entrada, tal y como confirman varios asistentes a este tipo de eventos. 

La mayoría de estos eventos se celebran durante el verano, cuando las altas temperaturas se convierten en auténticas cabezas de cartel de cualquier festival y refrescarse e hidratarse es fundamental. La cerveza es la bebida que más se consume en estos eventos, pero el agua se corona como el refresco más pedido en las barras, según un informe de hábitos de consumo en festivales de 2019, el último verano pre-pandemia. 

Dos chicas junto a unos ventiladores en el Sónar de Barcelona de este año / EFE

El agua como un producto de lujo en los festivales de música

Francisco Artacho, asistente habitual de conciertos y responsable de la petición Agua potable y gratuita en los festivales de música en Change.org, denuncia los precios “excesivos” por los botellines y explica su experiencia en el festival Cabo de Plata en Barbate (Cádiz) . “Estaba en la barra y a una chica de al lado se le negó varias veces un vaso, la única forma que tenía era pagar 4 euros por un botellín que cuesta céntimos. Ella no tenía suficiente dinero, así que se la compré”, relata.

Artacho asegura que en un evento que dura tres o cuatro días se puede dejar 30 o 40 euros sólo en beber y con una media de cuatro botellas al día. Ese es el precio que vale la entrada de muchos de estos eventos. “¿Cuánto dinero tienes que llevar para estar hidratado?”, se pregunta indignado.

Una persona toma agua en una fuente / PIXABAY

Cuatro euros por algo que cuesta céntimos en el súper

Sara Galindo, otra espectadora, dice que en el Arenal Sound de Burriana (Castellón) cada botella le costó también 4 euros, el precio más caro que recuerda haber pagado. Por otro lado, indica que el evento en el que más baratas ha visto las botellas  es en el Juergas Rock de Adra, Almería, donde valían 2,50 euros, siendo todavía a su juicio “caras”.Por otro lado, cuenta que la zona de camping sí que disponía de fuentes pertenecientes a la red del municipio.

“Si a lo mejor me la dejan a un precio más barato, igual la compro y no tengo que salir fuera del recinto y perderme los conciertos”, justifica.

El sector se defiende

Desde el otro lado, Alexander Garvin, jefe de producción de festivales como En Órbita en Granada, señala que, a pesar de no disponer de fuentes y puntos de agua potable en recintos como los de este festival, “siempre les pedimos a los jefes de barra que si alguien solicita un vaso se lo den gratis”.

Dos asistentes beben cerveza en el festival DCODE de Madrid / DCODE

Por otro lado, Garvin opina que si un evento vende botellas es porque no tiene acceso a la red y no tiene otra alternativa. Además, el empresario desmiente que los promotores se lucren con la venta de botellas porque “los beneficios son ridículos”, asegura. 

El agua de pago tiene los días contados

En mayo de 2022, el Ministerio para la Transición Ecológica envió a la Comisión Europea el proyecto del real decreto de envases y residuos por el que se obligará a los eventos musicales y deportivos a ofrecer agua gratis –como también tendrán que hacer los bares españoles–. El motivo es reducir los residuos y fomentar la reutilización y el reciclado. Sobre su entrada en vigor, Transición Ecológica espera que la norma se apruebe definitivamente antes de fin de año.

Sobre  esta medida, el promotor Alexander Garvin responde que le parece “perfecto”, siempre que se haga en “buenas condiciones”. “Tampoco tiene sentido poner agua que salga hirviendo de las fuentes. Si me dan facilidades, ya sean subvenciones o la instalación, me parece genial, pero tener que pagar yo la fuentecita fría, pues no”, manifiesta.

La hidratación como derecho básico

Félix Martín, experto en sanidad y seguridad alimentaria, recuerda que es “absolutamente necesario” tener acceso a beber y poder hidratarse en estos eventos, especialmente cuando llega el calor. “El agua es fundamental para regular la temperatura del cuerpo, si no bebemos, ésta sube y viene el golpe de calor”, remarca. Además, explica que en verano, debido al sudor, se produce una mayor evaporación del agua y es primordial reponerla. 

Martín añade que el derecho a la hidratación es básico y no se le puede privar a una persona de agua. “Si no me dejas entrarla al recinto tienes que darme puntos en los que yo pueda refrescarme”, subraya. En ese sentido, opina que es “muy positivo” que la administración tome cartas en el asunto con la obligatoriedad de facilitar puntos de acceso gratis en los conciertos porque “las autoridades tienen que velar por la salud de las personas”. “No olvidemos que los golpes de calor pueden llegar a acabar con la vida de alguien o causar secuelas graves”, recuerda. 

Varias personas asisten al festival O Son do Camiño de este año / EP

Festivales que ya cuentan con fuentes en sus recintos

Ya hay algunos eventos en España que se han adelantado al Ejecutivo y llevan varios años ofreciendo agua gratis a su público. En concreto, la Comunidad Valenciana pidió a los promotores facilitar este acceso en sus eventos en 2017 y algunos de los festivales que ya cuentan con fuentes en sus instalaciones son el Low de Benidorm o el Festival Internacional de Benicàssim (FIB).

Fuera de Valencia, el Resurrection Fest de Vigo, el Primavera Sound en Barcelona, el Mad Cool en Madrid o el Monegros en Zaragoza también se han sumado a esta práctica que muchos consumidores reclaman  desde hace tiempo y que poco a poco parece llegar a más eventos, aunque sea a golpe de real decreto.