Gonzalo Bernardos lanza un aviso sobre el AVE: “Se avecinan grandes ofertas"
El economista prevé una bajada “sustancial” en los billetes de alta velocidad tras los últimos incidentes
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Los viajeros que estén pensando en coger la alta velocidad en las próximas semanas podrían encontrarse con una sorpresa positiva: precios más bajos de lo habitual. Así lo ha señalado el economista Gonzalo Bernardos, que atribuye esta previsión a una caída en la demanda tras los descarrilamientos registrados en los últimos años, especialmente en las últimas semanas.
Según explica Bernardos, el sector del transporte funciona desde hace tiempo con un sistema de precios dinámicos. Es decir, tarifas que se ajustan en función de la demanda. “Los hoteles, las compañías ferroviarias, los peajes y también las compañías aeronáuticas ponen precios dinámicos”, afirma. “Van cambiando los precios según el periodo”.
Cómo funcionan los precios dinámicos
El mecanismo es sencillo: cuando hay mucha demanda —los llamados períodos punta— los precios suben. En cambio, cuando baja el número de viajeros —períodos valle— las tarifas se reducen para incentivar las ventas.
“En días que hay muchas personas que viajan, ponen precios más elevados; en días que viajan muy poco, bajan los precios”, explica el economista. Este sistema, habitual en aerolíneas y hoteles, también se aplica en la alta velocidad ferroviaria. Y ahora, según Bernardos, el mercado podría entrar en fase valle.
¿Por qué bajarán los precios del AVE?
La clave está en la percepción del consumidor. Los recientes descarrilamientos han generado dudas en parte de la población, lo que podría provocar una reducción temporal en la demanda.
“Van a bajar sustancialmente los precios. Vais a encontrar grandes ofertas”, asegura Bernardos. El motivo, en su opinión, es claro: “Nos vamos a encontrar a personas que no quieran coger la alta velocidad española, otras no la cogerán porque creen que llegarán tarde”. Esa desconfianza, aunque pueda ser coyuntural, tiene un efecto directo sobre el mercado.
Más competencia entre medios de transporte
Cuando disminuye la demanda de un medio de transporte, el flujo de viajeros se redistribuye. En este caso, Bernardos prevé que parte de los usuarios opten por alternativas como el avión, el autobús o el vehículo particular.
“Esa demanda que había a la alta velocidad se va a desplazar a aviones, autobuses y coches particulares”, sostiene. Ante esta situación, las operadoras ferroviarias podrían verse obligadas a ajustar precios para recuperar viajeros y mantener la ocupación de los trenes.
Oportunidad para el consumidor
En términos prácticos, esto puede traducirse en una ventana de oportunidad para quienes mantengan la confianza en el servicio ferroviario. Si la previsión se cumple, las próximas semanas podrían ofrecer tarifas especialmente competitivas en trayectos de alta velocidad.
En un mercado donde los precios cambian casi a diario, la clave estará en comparar, anticiparse y aprovechar las ofertas cuando aparezcan.