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Todo lo que Instagram y Facebook saben de ti y cómo puedes conseguir esa información

Meta permite a sus usuarios descargar una carpeta comprimida con todos los datos ordenados y recopilados de cada uno de ellos, y algunos son sorprendentes

Alberto Rosa

Logo de Instagram en una pantalla / EP

Desde el escándalo de Cambridge Analytica, la desconfianza de los usuarios hacia las redes sociales ha ido cada vez a más, al tener conocimiento claro de cómo gigantes como Meta (Instagram, Facebook y Whatsapp) manejan a diario millones de datos personales con empresas y terceros. Aunque esto no es una novedad, muchos usuarios siguen sin ser conscientes de la cantidad de información con la que trabajan este tipo de compañías y cómo se aprovecha hasta el más mínimo detalle, reacción o búsqueda. Como una auténtica mina de oro de los datos. 

Desde hace un tiempo, redes sociales como Instagram y Facebook facilitan a sus miembros la posibilidad de tener acceso a todos los datos que tienen almacenados sobre ellos. Y cuando se dice todos es literalmente todos y cada uno de los movimientos, reacciones y conversaciones que se producen. Mensajes privados, temáticas e intereses, me gustas, imágenes compartidas y hasta cambios en la información del perfil de cada uno se recopilan en una archivo .zip, ordenado de manera muy minuciosa para saber hasta cuál es el bar de confianza donde has quedado. 

Un fichero de datos que se puede pedir

Como explica Samuel Parra, abogado especialista en protección de datos y privacidad en redes sociales, “pedir el fichero con nuestros datos es una funcionalidad que han habilitado no porque les guste darte la información que tienen de ti, sino porque están obligados a ello”. Antes, si un usuario contactaba por correo electrónico con la red social, esta tenía que buscar la información y remitirla al usuario por e-mail. Ahora, con esta funcionalidad, el trámite es más cómodo. “Han habilitado esta función para evitar el tráfico de correos electrónicos y que la gente se ponga a escribirles. Ese botón no es ni más ni menos que cumplir con la obligación que tienen las empresas de garantizar el derecho de acceso a nuestros datos”, señala el abogado a Consumidor Global.

Para acceder al fichero de datos en Instagram, tan sólo hay que ir al apartado de configuración de un perfil, clicar en “Privacidad y seguridad” y donde aparece “Descarga de datos”, pulsar en “Solicitar Descarga”. De este modo, la aplicación pedirá una dirección de correo electrónico a la que se enviará toda la información en carpetas comprimidas. El tiempo de espera del envío puede ir desde unas horas desde que se solicita la descarga hasta varios días en algunas cuentas. 

La lista de empresas que te han incluido en su audiencia

Cuando llega el correo electrónico, aparecen adjuntos dos archivos .zip. Uno con imágenes, vídeos y mensajes entre los contactos, incluidos los audios de voz; y otro mucho más completo con un gran número de carpetas en su interior entre las que están todos los contactos, los likes, los comentarios, los anuncios recomendados, la lista de temas y aficiones sugeridas como es la música o el deporte y hasta el nombre de las empresas anunciantes que han incluido al usuario en su audiencia objetivo.

Una persona accede a su cuenta de Instagram / UNSPLASH

“Constantemente nutrimos a las redes sociales con nuestros gustos e información y eso luego lo van a utilizar las empresas”, explica el abogado Samuel Parra. Facebook e Instagram saben qué perfiles de sus redes están interesados en un área o producto concreto y son los que, a petición de las empresas, dirigen los anuncios a esos usuarios para que los mensajes sean directos y más efectivos. 

“Las sanciones son irrisorias”

Los famosos términos y condiciones, “esos que no se leen casi nunca”, pueden incluir, según cuenta Parra, algunos puntos que van en contra de la normativa de la protección de datos. “Aunque aceptemos los términos, no debemos preocuparnos porque esos detalles no tienen validez y firmarlos no implica nada”. Por otro lado, el abogado recuerda que las redes sociales se nutren de pactos económicos ocultos que no se conocen ni tampoco aparecen reflejados en esas condiciones y normativas de privacidad. “Nuestra información personal es muy valiosa para las empresas y comercializan con ella de forma opaca, mientras el usuario no sabe nada de estas operaciones”.

Un persona con el móvil en la mano y el logo de Facebook en el pantalla / EP

Sobre la situación actual y el futuro que le esperan a los datos personales de los usuarios de las redes sociales, Parra opina que hay mucha regulación, pero no siempre se cumple. “Las sanciones que se suelen imponer en España y Europa a las grandes corporaciones que manejan las redes sociales son irrisorias”. Además, el jurista indica que la “gran preocupación” es que estas plataformas “sean capaces de controlar y dictar lo que tenemos que pensar” sobre situaciones concretas del día a día, como son las percepciones que podemos tener de determinadas personas o partidos políticos, por ejemplo”.