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La realidad que ocultan las cápsulas de café

Muchos consumidores desconocen los peligros que esconden este tipo de envases y monodosis que se han puesto tanto de moda

Consumidor Global

Dos cápsulas de café / PIXABAY

Desde el 2000 los consumidores españoles pueden prepararse un café de manera rápida gracias a las cápsulas que venden multitud de marcas. De hecho, en el 2017 el Instituto Nacional de Estadística (INE) incluyó este producto como uno de los más consumidos. Sin embargo, muchos amantes del café desconocen la realidad que esconden estos pequeños y prácticos envases. 

Aunque su efecto en en el medioambiente es bastante conocido, las cápsulas de café esconden otros peligros en forma de ingredientes ocultos. De hecho, varios expertos han solicitado a las autoridades sanitarias que obliguen a las firmas que comercializan este tipo de producto a cambiar su sistema de etiquetado.

Azúcares añadidos y otros riesgos escondidos

Las cápsulas para poder prepararse en casa un café con leche o un cortado mezclan el café molido con, por ejemplo, leche en polvo. Eso quiere decir que existe la posibilidad de que contengan una cantidad de azúcares en la que el consumidor no repara, a priori. Además, pueden incluir otros componentes, como aceites vegetales, aromas y aditivos.

Por otro lado, se desconoce, en realidad, cuál es la cantidad de cafeína exacta de cada monodosis. En ese sentido, el dietista y tecnólogo, José María Puya Braza, detalla en su blog Alimentología Cruda que el grado de cafeína de algunas cápsulas de la marca Nespresso no corresponde con lo que se detalla en el etiquetado. El problema es que los consumidores creen que el nivel de intensidad de cada café corresponde con la cantidad de cafeína del mismo, pero se trata más bien de una cuestión del tamaño de la cápsula. Cuanto más grande sea, más cafeína lleva (o debería). 

Un hombre recicla algunas cápsulas de café en un contenedor específico / EP

El impacto medioambiental

Otro aspecto del que siempre se ha hablado desde que se incrementó el consumo de estas cápsulas es si son envases sostenibles o, por el contrario, resultan bastante peligrosas para el planeta. De hecho, las cápsulas de café están fabricadas con materiales que acostumbran a ser contaminantes: plástico, aluminio y papel.

Además, el reciclado de estos accesorios es bastante complicado. Aunque algunas marcas cuentan con proyectos de reciclaje para sus envases, algunos expertos recomiendan usar cápsulas en las que se puede recargar el café y no optar por las de usar y tirar.