La UE abre la puerta al vino "0,0%" y refuerza las ayudas al sector vinícola
Bruselas aprueba un nuevo paquete de medidas y normativas para etiquetar productos sin alcohol, más financiación climática y mayor flexibilidad para evitar la sobreproducción
Escucha el artículo ahora…
El sector vinícola europeo tendrá nuevas herramientas para capear la crisis de consumo. Los Veintisiete han dado luz verde al acuerdo político que busca reforzar el marco regulador del vino en la Unión Europea, con más apoyo financiero y mayor margen de actuación ante desequilibrios de mercado.
Entre las novedades más visibles para el consumidor destaca la posibilidad de etiquetar como "sin alcohol 0,0%" aquellos vinos con una graduación inferior al 0,05%. La reforma también introduce cambios en la comercialización, promoción y exportación, y amplía las ayudas para impulsar la sostenibilidad del sector.
Vino "sin alcohol 0,0%": qué significa realmente
La nueva normativa aclara las categorías de los productos vitivinícolas con bajo contenido alcohólico. A partir de ahora, los vinos con una graduación inferior al 0,05% podrán identificarse como “sin alcohol 0,0%”, una denominación que hasta ahora generaba dudas interpretativas.

Por su parte, aquellos productos que superen el 0,5% de alcohol pero contengan al menos un 30% menos de graduación que el estándar de su categoría deberán comercializarse como "reducido en alcohol". Con ello, Bruselas busca homogeneizar el etiquetado y dar mayor transparencia al consumidor.
Más margen para evitar la sobreproducción
La normativa amplía la flexibilidad para que los Estados miembro ajusten la oferta a la evolución del mercado, permitiendo apoyar el arranque permanente de viñedo para evitar situaciones de sobreproducción y preservar la estabilidad, al tiempo que suprime la fecha de finalización del régimen de autorizaciones de plantación e introduce un período de revisión de diez años.
En materia climática, los países podrán aumentar hasta el 80% el apoyo de la UE a inversiones relacionadas con la mitigación y adaptación al cambio climático, con el fin de acelerar la transición hacia una producción más sostenible.
Más apoyo a la promoción y al enoturismo
La reforma refuerza también el respaldo al enoturismo como vía de diversificación económica en zonas rurales y mejora la flexibilidad para la promoción de los vinos europeos en terceros países. Así, las actividades como campañas publicitarias, participación en ferias o estudios de mercado podrán recibir hasta un 60% de financiación comunitaria.
En paralelo, amplía el apoyo frente a enfermedades vegetales como la flavescencia dorada mediante medidas de seguimiento, diagnóstico, formación e investigación, con el objetivo de proteger los viñedos frente a esta amenaza. Además, los vinos destinados a la exportación quedarán exentos de la obligación de incluir la lista de ingredientes y la declaración nutricional exigidas en el mercado interior de la UE, reduciendo cargas administrativas para los productores.


