Mario Fernández, CEO de Camby: "El precio de la luz no puede bajar porque ya está muy barata"
Consumidor Global entrevista al CEO de Camby, quien desvela cómo evolucionará el precio de la electricidad en 2026 y comparte algunos trucos para poder ahorrar en la factura
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La factura de la luz sigue siendo una de las principales preocupaciones de los hogares españoles. Aunque los precios han descendido respecto a los peores momentos de la crisis energética, el mercado continúa marcado por la volatilidad y por cambios regulatorios que afectan directamente al recibo.
En esta entrevista, Mario Fernández, CEO de Camby, explica por qué considera que el precio ya no tiene mucho margen de bajada, qué factores están encareciendo los peajes y cargos y qué debe revisar cualquier consumidor antes de contratar una tarifa. También aborda los errores más frecuentes al intentar ahorrar y las claves para no pagar de más.
--¿Cómo define el mapa actual de las tarifas eléctricas en España?
--No solo hay volatilidad en el mercado, también está habiendo algunos cambios en la normativa y conceptos que son fijos, como los peajes y los cargos. Desde el 1 de enero, el recibo eléctrico ha aumentado de media un 4,8% porque, tras el apagón, han aumentado los costes para tener la red eléctrica funcionando con normalidad. En los últimos meses, los precios han ido descendiendo gracias a las renovables, sobre todo si los comparamos con momentos terribles como la crisis de Ucrania. Aún así el consumidor sigue pagando un precio elevado por un bien que es de primera necesidad

--¿Qué factores hacen que la tarifa de la luz suba?
--Hay tres tipos de tarifas. En primer lugar, están las indexadas, en las que el precio de la luz cambia hora a hora y alberga el famoso PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), pero el usuario está a merced de la volatilidad del mercado.
--¿Cuándo es más barato consumir electricidad?
--Los fines de semana y a las horas centrales del día. En cambio, es más caro entre las siete y las diez de la mañana así como de siete de la tarde a once de la noche porque la mayoría de las familias españolas hacen un uso intensivo de los electrodomésticos a esas horas. La demanda eléctrica sube y con ella el precio.
--¿Cómo se puede evitar esta volatilidad?
--Están las tarifas en tres periodos. Tienen un precio valle, llano y punta, que normalmente van desde los ocho céntimos en el periodo más barato hasta los 20 céntimos en el más caro. Si consume más electricidad los fines de semana y a las horas solares, que son horas llanas y valle, tendrá un precio final muy competitivo. Pero si consume electricidad a las horas donde el precio es más caro, por las tardes, el recibo seguirá siendo alto. La tercera derivada son las tarifas de precio fijo. Durante los últimos años han estado un poco paralizadas, pero han vuelto con muchísima fuerza.
--¿Por qué?
--Porque actualmente hay tarifas con un precio de 12 céntimos, la contratas y te despreocupas de cuándo o qué manera consumir. Si lo que quiere es no tener volatilidad, recomendamos un precio fijo. Si está dispuesto a modificar hábitos de consumo y quiere tener un cierto control, puede tener una tarifa indexada. Si lo que quiere es un intermedio, entonces contrate una tarifa híbrida, que sería de tres periodos.
--Si el precio del megavatio es negativo en un tramo, ¿significa que la luz es gratis para el consumidor?
--La luz nunca va a ser gratis para el consumidor porque están los peajes y cargos, que son los costes por distribuir la red eléctrica. Una cosa es el precio de la luz en el mercado mayorista, que es donde se negocia la electricidad, y otra la comercializadora. Llevar la luz a su casa tiene una serie de costes y puede haber precios a uno, dos, tres o cuatro céntimos pero es muy raro que haya precios negativos reales para el consumidor.
--Hace casi un año del apagón, ¿qué ha cambiado en la factura de la luz desde entonces?
--Cada vez hay más energías renovables, como la hidráulica, solar y eólica. Al entrar en la red, generan oscilaciones que la desestabilizan. Para compensarlas, la red enciende o apaga centrales como las nucleares, que ayudan a mantenerla estable. La red eléctrica se vuelve más inestable porque la energía renovable depende del clima. Si de repente falta sol o viento, hay que encender o apagar otras centrales rápidamente para evitar apagones. La red es cada vez más inestable y, por lo tanto, los operadores, que en este caso es Red Eléctrica, tienen que actuar más. Esas actuaciones tienen un coste y se traduce en subidas de los peajes y los cargos.
--¿Qué deberían tener claro los consumidores antes de contratar una tarifa?
--Dos cosas. La primera es el tipo de factura (indexada, híbrida o fija) y la segunda los conceptos de la factura. Todas las tarifas tienen dos conceptos en su factura que son la potencia, un término fijo, y la energía, que es variable. Las compañías se han dado cuenta de que el 90% de los consumidores se fijan únicamente en el término variable. Pueden tener un precio de energía muy barato pero luego en potencia, que es lo que usted paga mes a mes independientemente de lo que consuma, es muy elevado. Pueden estar pagando 10 o 15 euros más en potencia, que son casi 180 euros al año.
--¿Cómo se puede saber si la potencia es cara o barata?
--Lo que hay que hacer es sumar ambos precios de potencia. El precio que se publica en el BOE está en torno a siete céntimos. Un precio razonable está en torno a 10 u 11 céntimos y las compañías incumbentes los suelen tener de 14 o 15 céntimos en adelante. Sumas los dos conceptos de la potencia. Si está en torno a diez, perfecto. Si está por encima de 13 o 14, hay oportunidades de ahorro. El precio de la energía es similar. Si está en torno a 12 céntimos, perfecto. Si está por encima de 12 céntimos, hay oportunidad de ahorro. Y de la combinación de ambas surge el ahorro anual, que es lo que calculamos en Camby.
--¿Qué errores cometen más a menudo los consumidores cuando intentan ahorrar en electricidad?
--El primer error es no tener una tarifa que se adapte a sus necesidades. Hay que revisar la factura y hay que tomar una decisión con respecto a qué tipo de tarifa se adapta mejor a nuestros hábitos de consumo. No se trata de mirar el semáforo energético de forma obsesiva, sino de saber qué es lo que tiene contratado y analizar las decisiones de ahorro. Por ejemplo, mucha gente deja de encender la calefacción pero enciende una estufa. Las estufas eléctricas consumen muchísimo y luego llegan sorpresas en el recibo de la luz.
--¿Cómo crees que se va a comportar el mercado eléctrico en 2026?
--Tenemos unos precios súper competitivos, el precio en el mercado de la energía está en torno a 60 euros mega. Somos uno de los países europeos con un precio más barato, junto con Portugal, con lo cual el precio no puede bajar porque ya está muy barato. Lo que recomiendo a los usuarios es que revisen la factura de la luz todos los años para evitar que con las renovaciones les suban los precios. La mitad de los consumidores en España no han cambiado nunca de compañía eléctrica. La luz te la va a seguir distribuyendo Iberdrola, Endesa o Naturgy. Otra cosa es quién te facture. El mercado cambia y aparecen nuevos jugadores con precios muy competitivos porque no tienen que dar ningún tipo de dividendos a los accionistas y tienen estructuras más pequeñas y ajustadas.


