La fiebre del queso cottage: el último alimento viral conquista el supermercado
Las redes sociales han convertido este queso fresco en el nuevo objeto de deseo de los consumidores. Su alto contenido en proteínas explica parte del fenómeno, aunque los expertos piden poner la tendencia en contexto
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Primero fueron las galletas Lotus. Después llegó la fiebre del pistacho, convertido en ingrediente estrella de helados, cremas, chocolates y todo tipo de dulces. Ahora le ha llegado el turno al queso cottage.
Este queso fresco de textura granulada ha pasado de ocupar un discreto espacio en los supermercados a convertirse en uno de los alimentos más comentados en redes sociales. Las recetas para incorporarlo a tostadas, ensaladas, pizzas o postres se cuentan por millones. Solo el hashtag #cottage supera los seis millones de publicaciones en Instagram.
Del 'feed' de Instagram al carrito de la compra
La popularidad del producto también se refleja en las cifras de ventas. La consultora NielsenIQ sitúa al queso cottage entre los diez alimentos con mayor crecimiento del mercado español. En 2025 aumentó sus ventas un 61%, siete veces más que el queso fresco.
El fenómeno ha llegado también a la industria. El Grupo Entrepinares, proveedor de quesos de Mercadona, anunció recientemente una inversión de 20 millones de euros para producir más de siete millones de kilos anuales de queso cottage en su planta de Vilalba (Lugo). Detrás del auge hay una explicación nutricional, pero también una tendencia de consumo que vuelve a demostrar el poder de las redes sociales para transformar la cesta de la compra.
La proteína arrasa
El éxito del cottage responde a una de las grandes tendencias alimentarias del momento: la búsqueda de productos ricos en proteína. "Es un queso fresco elaborado con leche cuajada, muy rico en proteínas y, en la mayoría de versiones, bajo en grasas y carbohidratos", explica a Consumidor Global el nutricionista Daniel Moncho.
Esa combinación permite aumentar el aporte proteico de una comida sin elevar demasiado las calorías y favorece la sensación de saciedad. Además, su textura juega a su favor. "Al ser un queso tan suave podemos combinarlo tanto con preparaciones saladas como dulces", apunta Moncho.
No consigue milagros
Pese a la expectación que despierta, los especialistas invitan a rebajar el entusiasmo. El cottage no es un alimento nuevo ni posee propiedades extraordinarias. "Es simplemente la cuajada de la leche. No tiene más", resume Marina Diana, doctora en Nutrición de la Universidad Ramon Llull.
Al tratarse de un queso fresco sin maduración, conserva parte del suero de la leche, lo que explica su textura granulada y húmeda. Desde el punto de vista nutricional, concentra los nutrientes propios de la leche. "Tiene proteínas, calcio, fósforo y vitamina B12", explica Diana. Sin embargo, recuerda que esos beneficios también pueden obtenerse a través de otros alimentos dentro de una dieta variada basada en productos frescos.
Proteína sí, obsesión no
El nutricionista Daniel Moncho advierte de que el auge del cottage puede alimentar una visión demasiado simplificada de la alimentación. "Estamos viendo pizzas, helados, salsas y postres proteicos. Eso puede hacer que pensemos que una receta es saludable solo por llevar mucha proteína, cuando después incorpora azúcares, mermeladas u otros ingredientes que empeoran su perfil nutricional", explica.
El experto también alerta del riesgo de desplazar otros nutrientes importantes por una obsesión excesiva con la proteína. "Nuestra microbiota funciona como un ecosistema. Si aumentamos mucho un nutriente y descuidamos la fibra, los hidratos de carbono o las grasas saludables, podemos alterar ese equilibrio", señala.
Más allá de la moda
Más allá del fenómeno viral, el queso cottage puede ser un ingrediente práctico para la cocina diaria. Marina Diana destaca por su versatilidad. "Sabe a leche y prácticamente combina con todo", afirma. Puede utilizarse en tostadas, ensaladas, cremas, salsas o como alternativa al yogur acompañado de fruta y frutos secos.
A la hora de comprarlo, Moncho recomienda fijarse en la lista de ingredientes y escoger las variedades más sencillas, elaboradas básicamente con leche y cuajo y sin añadidos innecesarios.
Un producto más en la nevera
Los dos expertos coinciden en el mensaje final: el cottage es una buena opción dentro de una alimentación equilibrada, pero no un alimento imprescindible. "Es una muy buena opción para formar parte de una dieta saludable, pero no es un superalimento", resume Moncho. Diana recuerda que los lácteos son un grupo de alimentos que puede formar parte de una dieta saludable pero "neutros". Es decir, sus nutrientes también pueden obtenerse en otros productos.
Como ha ocurrido antes con otros productos convertidos en tendencia, el queso cottage dejará algún día de ocupar el centro de las redes sociales. Lo que permanecerá será su condición de queso fresco, nutritivo y versátil. Un alimento más dentro de una alimentación equilibrada, siempre que no se espere de él más de lo que realmente puede ofrecer.
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