El obrador que cobra el croissant sin gluten más caro que una paleta de jamón Joselito Gran Reserva

La comparación con productos de lujo como el salmón ahumado o las anchoas del Cantábrico ha encendido el debate sobre el coste de la vida celíaca

El mini croissant que cuesta más queuna paleta de jamón Joselito Gran Reserva / Helena González (@cap_plat_amb_blat)
El mini croissant que cuesta más queuna paleta de jamón Joselito Gran Reserva / Helena González (@cap_plat_amb_blat)

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El precio los productos sin gluten vuelve a estar en el centro del debate tras la denuncia pública de la creadora de contenido gastronómico Helena González (@cap_plat_amb_blat), que ha cargado duramente contra la pastelería Celias Sense Gluten por el coste de unos mini croissants de chocolate que, según afirma, alcanzan los 55 euros por kilo.

La publicación, que rápidamente ha generado reacciones en Instagram, reabre una conversación incómoda, pero recurrente: ¿hasta dónde es razonable subir los precios los alimentos sin gluten?

"Es vergonzoso y un abuso": la denuncia que se ha hecho viral

Helena González relató su experiencia tras volver a comprar en Celias Sense Gluten, un establecimiento especializado en productos aptos para personas celíacas. Según explica, adquirió 15 mini croissants de chocolate y una caña, sin preguntar previamente el precio. 

"Al cobrarme 21 euros por todo ello me ha parecido caro y luego me he detenido a mirar el ticket", explica. Al revisar el ticket, la usuaria descubrió unas cifras que han dejado boquiabiertos a sus seguidores: mini croissants por 55 euros el kilo y cañas de chocolate por casi 4 euros la unidad. "Es vergonzoso y un abuso", apunta González.

Comparaciones que han encendido el debate

Uno de los puntos que más ha avivado la polémica ha sido la comparación directa que hace la creadora con productos gourmet ampliamente reconocidos:

  • 55 €/kg de paleta Joselito
  • 55 €/kg de salmón ahumado
  • 53 € por 50 filetes de anchoa del Cantábrico premium tamaño 00

"Pagar a precio de Joselito unos croissants no me había pasado en la vida", afirma. Según sus cálculos, cada mini croissant de apenas 5 centímetros sale a 1,16 euros la unidad, una cifra que ha generado cientos de comentarios divididos entre quienes la apoyan y quienes defienden los costes de este tipo de productos.

El contexto: sin gluten, artesanía e inflación

El caso va mucho más allá de una simple queja viral. En los comentarios se repite un argumento habitual: el producto sin gluten es más caro de producir, requiere materias primas específicas, obradores separados y procesos más complejos para evitar la contaminación cruzada.

A esto se suma el aumento del precio de la energía, el encarecimiento de ingredientes básicos como mantequilla, cacao o harina y la presión que sufren los pequeños negocios artesanos Sin embargo, para muchos consumidores --incluida la propia González-- no todo vale. "Defiendo lo artesanal y el pequeño comercio siempre, pero no así. No todo vale", sentencia.

El lujo para los celíacos

Otro punto clave del debate es el papel de estos productos para las personas celíacas. Para quienes no pueden consumir gluten, no se trata de un capricho puntual, sino de una necesidad diaria. Esto ha llevado a algunos usuarios a plantear una cuestión de fondo: ¿Es la alimentación sin gluten un producto de lujo?

La polémica pone sobre la mesa una realidad incómoda: cuando un mini croissant cuesta más de un euro, el acceso a ciertos productos queda limitado a unos pocos, incluso dentro de un colectivo que ya asume sobrecostes en su alimentación habitual.