Un tampón que alivia el dolor menstrual y que detecta ETS como la clamidia o gonorrea

La empresa británica Daye irrumpe en el sector de la salud femenina gracias al desarrollo de productos ginecológicos innovadores

Un tampón de Daye / DAYE
Un tampón de Daye / DAYE

Un tampón. Un objeto tan cotidiano como discreto en la rutina de las mujeres. Pero ¿y si pudiera hacer mucho más que absorber el flujo menstrual? 

Imagínese un futuro en el que la detección de infecciones de transmisión sexual (ITS) sea tan convencional como usar un tampón o que el dolor de regla desapareciese. Esa visión ha dejado de ser una utopía para convertirse en una realidad tangible gracias a la empresa británica Daye, pionera en el desarrollo de productos ginecológicos innovadores. 

Más que un tampón

El primer gran hito de Daye fue su tampón infundido con cannabidiol (CBD), una respuesta revolucionaria a los dolores menstruales. Con propiedades analgésicas y antiinflamatorias, actúa directamente sobre los receptores del dolor en la zona pélvica, proporcionando un alivio natural y efectivo sin recurrir a los tratamientos farmacológicos. Este producto, respaldado por estudios clínicos, ha demostrado ser una alternativa viable para quienes padecen dismenorrea y buscan opciones terapéuticas no invasivas.

Un tampón con CBD   DAYE
Un tampón con CBD / DAYE

Disponible en distintas presentaciones, Daye ofrece una caja personalizada de tampones por 10,80 euros, donde se pueden combinar tampones con CBD y tampones orgánicos convencionales. También dispone de una opción de 18 tampones con CBD por 21,24 euros, pensada para quienes requieren un alivio constante durante el ciclo menstrual.

Un tampón que detecta ETS

Si el tampón con CBD ya supone un avance en la industria, el siguiente paso de Daye ha sido aún más disruptivo: el desarrollo de un tampón de diagnóstico. Este producto permite detectar infecciones vaginales y enfermedades de transmisión sexual (ETS) desde la comodidad del hogar, con la misma precisión que un análisis clínico tradicional.

En un contexto donde las ITS han experimentado un aumento en Europa, la necesidad de métodos de diagnóstico accesibles se ha vuelto más imperiosa que nunca. En España, por ejemplo, la clamidia es una de las ITS más comunes, con más de 26.000 casos reportados en 2022. Sin embargo, dado que hasta el 70% de las infecciones son asintomáticas en mujeres, la falta de pruebas rutinarias ha llevado a complicaciones graves, como la enfermedad inflamatoria pélvica y problemas de fertilidad.

Cómo funciona 

Los métodos tradicionales de detección de ITS son invasivos, incómodos y, en muchos casos, inaccesibles. La consulta con un médico, el uso de espéculos o hisopos vaginales y la espera prolongada de los resultados han disuadido a muchas personas de someterse a pruebas regulares. Por eso, Daye ha cambiado las reglas del juego. 

 

¿Cómo funciona? Se introduce el tampón de manera habitual y lo mantiene en su lugar durante al menos 20 minutos (aunque puede permanecer hasta ocho horas). Luego, el tampón se retira y se coloca en un envase estéril con un líquido conservante antes de enviarse a un laboratorio especializado. Allí, las muestras se analizan mediante tecnología PCR, un método altamente preciso utilizado también en la detección del coronavirus.

Qué patógenos detecta

El resultado se obtiene en un plazo de cinco a diez días y, en caso de un diagnóstico positivo, Daye proporciona acceso a consultas médicas y asesoramiento sobre el tratamiento adecuado. Este método, basado en tecnología PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa), detecta patógenos como:

  • Clamidia, gonorrea y tricomoniasis, ETS silenciosas que pueden afectar la fertilidad si no se tratan a tiempo.
  • Mycoplasma y Ureaplasma, bacterias que pueden causar inflamación crónica y complicaciones en el embarazo.
  • Vaginosis bacteriana y candidiasis, infecciones recurrentes que pueden afectar la calidad de vida.

El precio de esta prueba es de 125 euros. Para quienes desean un cuidado más completo, existe un paquete de salud vaginal por 150 euros, que incluye tampones de diagnóstico y probióticos específicos para el microbioma vaginal. No obstante, de momento solo está disponible en Reino Unido y Estados Unidos. 

El microbioma vaginal en el centro del debate

Hasta hace poco, la microbiota vaginal era un territorio desconocido para la mayoría de las mujeres. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que el equilibrio entre bacterias beneficiosas, como los lactobacilos, y patógenos oportunistas es clave para evitar infecciones, mantener la fertilidad y prevenir problemas ginecológicos a largo plazo.

El análisis del microbioma vaginal de Daye permite a las usuarias obtener un panorama completo de su salud íntima. Si se detecta un desequilibrio, la usuaria recibe recomendaciones personalizadas sobre cómo restaurarlo, incluyendo suplementos probióticos, cambios en la dieta y hábitos de higiene. La empresa también ofrece ProViotics, un suplemento diseñado específicamente para mejorar la flora vaginal, por 36,30 euros.

La clínica virtual para el dolor menstrual

Pero Daye no se ha limitado a productos físicos. En su compromiso por revolucionar la salud ginecológica, ha lanzado la primera clínica virtual especializada en dolor menstrual. Esta plataforma permite que las usuarias identifiquen las posibles causas de su dolor y accedan a tratamientos personalizados sin necesidad de largas esperas médicas. Se puede optar por:

  • Un informe detallado con un plan de manejo del dolor basado en evidencia científica.
  • Una consulta con enfermeras especializadas en salud ginecológica.
  • Una evaluación avanzada con especialistas que pueden realizar pruebas adicionales para un diagnóstico más preciso.

Se estima que una de cada diez mujeres sufre de endometriosis, una enfermedad incapacitante que tarda en promedio 7,5 años en ser diagnosticada. Parte del problema radica en que, durante siglos, el dolor femenino ha sido desestimado como un mal menor, una “molestia” con la que se espera que las mujeres convivan en silencio.

Un futuro más justo para la salud ginecológica

Uno de los grandes desafíos en la salud ginecológica es la falta de investigación específica en torno al cuerpo femenino. Durante demasiado tiempo, la mayoría de los estudios clínicos han estado orientados hacia la fisiología masculina, dejando grandes lagunas en la comprensión de condiciones que afectan exclusivamente a las mujeres.

Daye está decidida a cambiar eso. No solo invierte en investigación sobre la microbiota vaginal y la salud menstrual, sino que también se ha comprometido con la transparencia radical. No se trata solo de un tampón más, ni de una prueba más; se trata de una declaración de principios: la salud íntima importa, y cada mujer merece tener el control sobre su propio cuerpo.