Adiós a las ganas de crucero: el motivo por el que este tipo de vacaciones pueden ser una pesadilla
En Consumidor Global creemos en el dicho de quien avisa no es traidor, por ello recapitulamos todas las desventajas que podrían hacer que tu idea de viajar en crucero este verano no sea tan buena como parece
Un crucero es como una metrópoli en miniatura sobre el agua, pero a diferencia de cualquier ciudad, estas enormes embarcaciones están diseñadas exclusivamente para el entretenimiento y la desconexión, alejadas de la rutina diaria y sin posibilidad de abandonar el barco a voluntad. Además, operan en un entorno móvil que no está sujeto a la normativa de ningún país en particular.
Una de las premisas fundamentales a bordo es que la diversión nunca se detiene, un concepto tan arraigado que bien podría usarse como estrategia publicitaria. Al fin y al cabo, estos barcos no generan ingresos si permanecen demasiado tiempo en el puerto.

Lo que parecía un viaje soñado puede convertirse en una vivencia decepcionante. Elegir entre unas vacaciones en la playa o en la montaña es una decisión clave, y si te inclinas por el mar, es mejor que lo hagas con pleno conocimiento de lo que implica cuando lo haces en un crucero. A veces, quedarse en casa puede ser la opción más sensata si tuvieras la capacidad de anticipar los contratiempos que podrías encontrar al llegar a tu destino.
Descubre por qué viajar en crucero no es tan apasionante como creías
A pesar de su popularidad, los cruceros pueden estar sobrevalorados. No solo representan un gasto significativo, sino que también pueden presentar una serie de inconvenientes que afecten la experiencia vacacional en su totalidad.

Estas colosales embarcaciones suelen estar abarrotadas, la oferta gastronómica no siempre cumple con las expectativas y, en algunos casos, los pasajeros han tenido que enfrentar situaciones realmente incómodas, como inundaciones de aguas residuales en sus camarotes. Si todavía estás considerando reservar un crucero, aquí te damos algunas razones para que lo pienses dos veces.
Viajar solo puede salirte muy caro
Si pensabas que viajar sin compañía te permitiría relajarte sin preocupaciones, puede que te sorprenda descubrir que los cruceros aplican un recargo considerable a quienes viajan sin acompañante. Según Los Angeles Times, si una cabina para dos personas cuesta 500 dólares, un viajero solitario podría pagar hasta el doble. Estos costos adicionales pueden hacer que la experiencia resulte mucho más cara de lo esperado.

Quedar atrapado en alta mar
Si de niño soñabas con historias de sirenas y aventuras en el océano, puede que la realidad no sea tan mágica. Esto fue lo que vivieron cerca de 20.000 turistas en cuatro cruceros atrapados en el mar Caribe cuando el huracán Harvey azotó la zona con una fuerza devastadora.

Los barcos no pudieron atracar hasta una semana después de lo previsto. "Los pasajeros que deseen desembarcar en Nueva Orleans tienen la opción de hacerlo", informó Christine de la Huerta, portavoz de Carnival Cruises, en una entrevista con Time. Sin embargo, debido a la peligrosidad del huracán, se les recomendó encarecidamente que permanecieran a bordo.
Riesgo de brotes víricos
Las estadísticas de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades indican que los contagios a bordo no son inusuales. Un claro ejemplo fue el caso del crucero Royal Caribbean, que zarpó de Fort Lauderdale hacia Jamaica el 11 de diciembre. Durante el viaje, 332 pasajeros de los más de 5.000 a bordo sufrieron una fuerte infección gastrointestinal. "Fue impactante ver a tantas personas enfermas al mismo tiempo, algo realmente angustiante", relató Tracy Flores, una de las afectadas, al medio WPLG Local 10 News.

Poco tiempo para explorar los destinos
Uno de los principales atractivos de los cruceros es la posibilidad de conocer diferentes lugares en un solo viaje. Sin embargo, las escalas en puerto suelen durar entre cinco y nueve horas, lo que apenas deja tiempo para recorrer superficialmente una ciudad. Si pensabas visitar museos o conocer a fondo un destino, la realidad es que muchas veces tendrás que conformarte con una breve caminata antes de regresar apresuradamente al barco.
Pasajeros que deciden “lanzarse” al agua
Aunque parezca increíble, el número de personas que han decidido saltar al mar desde un crucero es mayor de lo que se piensa. De acuerdo con un informe de Cruise Junkie, entre el año 2000 y 2018, al menos 304 personas se arrojaron al océano mientras viajaban en estos barcos sin haber dado indicios de tener pensamientos suicidas previos. Además, un informe de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) en 2016 reveló que, en promedio, 19 pasajeros al año toman esta trágica decisión.
Misteriosas desapariciones
Desde 1995, se estima que al menos 165 personas han desaparecido mientras estaban a bordo de un crucero, según datos del Daily Mail. Solo en el último año, se reportaron 13 casos, de acuerdo con la Asociación de Víctimas de Cruceros Internacionales. ¿Fueron víctimas de algún delito o simplemente cayeron accidentalmente por la borda? En la mayoría de los casos, el misterio sigue sin resolverse, dejando a sus seres queridos con la angustia de no saber qué ocurrió.

Problemas de higiene a bordo
Casos de fallos en el sistema de saneamiento han convertido algunos cruceros en auténticas pesadillas. Ann Barlow, pasajera del Carnival Triumph, describió su experiencia como "repugnante" en una entrevista para The Independent. "Las paredes y el suelo estaban inundados de aguas residuales. Los problemas mecánicos del barco convirtieron el viaje en una auténtica pesadilla", relató.
Gastos inesperados
En los cruceros, las compras y servicios adicionales se cargan directamente a la cuenta de la habitación, lo que al principio puede parecer muy conveniente. Sin embargo, cuando llega el momento de pagar la factura final, muchos pasajeros se llevan una desagradable sorpresa al darse cuenta de que han gastado mucho más de lo previsto.

Habitaciones más pequeñas de lo esperado
Las imágenes promocionales de las cabinas suelen mostrar espacios amplios y cómodos, pero la realidad puede ser diferente. En muchos casos, las habitaciones son reducidas y con literas, sin las grandes ventanas con vista al mar que prometen las fotos de los folletos publicitarios.
Baños demasiado compactos
Los baños de los camarotes suelen ser pequeños y funcionales, sin los acabados lujosos de los hoteles de alta gama por el mismo precio que lo que te ha salido a ti la noche. Aunque cumplen con lo básico, su espacio reducido puede ser incómodo para muchos pasajeros.

Dificultad para encontrar un lugar tranquilo
Las zonas comunes, especialmente las áreas alrededor de la piscina, suelen estar abarrotadas. Aunque en las fotos de los cruceros parecen ser lugares ideales para relajarse, en la práctica encontrar una silla libre puede convertirse en una misión imposible.
Comida tipo bufet, más práctica que gourmet
Si imaginabas cenas elegantes y una experiencia gastronómica sofisticada en todo momento, puede que te lleves una decepción. La mayoría de los cruceros optan por el formato bufet para alimentar rápidamente a miles de pasajeros, donde encontraremos infinidad de opciones saciantes más básicas —y baratas— de las que nos esperábamos basadas en muchos tipos de panes, arroces, pastas y grasas.

Aunque existen restaurantes de lujo a bordo, estos suelen tener un coste adicional, que te adelantamos que no suele ser barato.
En definitiva, aunque los cruceros pueden parecer una opción atractiva para unas vacaciones, es importante considerar los posibles inconvenientes antes de embarcarte en esta experiencia.




