Atrapados en Booking: crece el número de viajeros que siente “fatiga” y no quiere “decidir nada”
Un informe de OBS Business School detecta “una cierta fatiga en los viajeros por el exceso de opciones”, un fenómeno que crece con fuerza
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Byung-Chul Han, uno de los filósofos con más predicamento de nuestro tiempo (con todas las implicaciones que eso conlleva), publicó en 2010 La sociedad del cansancio. Sobre este ensayo, la editorial Herder explica que “cifrar la plenitud personal y el sentido de la vida en la incesante autoexigencia de rendir cada vez más conlleva como resultados culturales la nivelación de todas las diferencias, el infierno de lo igual y la pura positividad”.
De este sinsentido, las consecuencias psicológicas derivadas son “cansancio, aburrimiento e indiferencia, y como secuelas psiquiátricas ocasiona diversos síndromes: de hiperactividad, impaciencia, desatención y agotamiento”. Estamos cansados. Millones de personas habitan un agotamiento paralizante, que a veces tiene más de espiritual que físico.
Exprimir las vacaciones
En un mundo obsesionado con la novedad y el rendimiento, las vacaciones emergen como una parcela de reconexión imprescindible. Parcela, eso sí, que ha de ser exprimida, expuesta y rentabilizada (aunque no sea en términos económicos) con la misma voracidad con la que vivimos el resto del año. Hay una expresión, un poco ramplona y quizá algo cuñada, que habla de la necesidad de “unas vacaciones de las vacaciones”.

Al respecto, no resulta sencillo disfrutar cuando el éxito de unos días libres se mide en la cantidad de experiencias memorables acumuladas, las fotos tomadas y los bienes consumidos.
Más viajeros, ingresos y empleos
Para el sector turístico español, probablemente poco interesado en Byung-Chul Han, el de 2026 será un buen verano. Lo será en términos de volumen de viajeros, ingresos y empleos generados. Así lo refleja un informe de OBS Business School, institución perteneciente a la red de educación Planeta Formación y Universidades. El documento, titulado Tendencias del turismo, está dirigido por el profesor Mario Sorribas-Fierro, y dibuja una serie de novedades que merecen atención.
Por ejemplo, Sorribas-Fierro pronostica que cada vez más turistas buscan destinos más templados o frescos, por lo que ciertos “destinos españoles de clima atlántico, como la cornisa cantábrica y las sierras, pueden presentarse de forma más explícita al mercado como solución al problema del calor extremo”.

“Cierta fatiga por el exceso de opciones”
Además, el informe detecta “una cierta fatiga en los viajeros por el exceso de opciones, un fenómeno que crece con fuerza”. Lejos de ser un problema estricto, el informe lo lee como “una oportunidad para los programas de fidelización de las compañías turísticas” y una novedad que puede hacer brillar el factor humano del servicio, sobre todo para quienes buscan “no tener que decidir absolutamente nada”.
Pero, ¿qué es exactamente esta fatiga? ¿A quién afecta? Vanessa Fernandez, doctora en psicología y profesora de la Universidad Complutense de Madrid, explica a Consumidor Global que puede impactar en las personas a las que todo les satura. El deseo de no decidir nada, advierte, es “una evitación cognitiva” que solo contribuye “a poner peor las cosas”.
Ausencia de propuesta de solución
La fuente del problema, razona, pasa a ser la ausencia de una propuesta de solución. “Raramente vamos a encontrar en la vida situaciones en las que no se pueda echar marcha atrás. Quizá no te quedes en el mismo punto en el que estabas, pero puedes reformularlo. Casi todo es reparable”, expone.

Por eso, aunque exista la certeza de que el proceso de planificación puede ser agobiante, debe intentar abordarse desde el disfrute.
Fuente de estrés
“Generalmente, cuando estas personas tienen tareas pendientes o tienen que planificarse, lo viven como una fuente de estrés, lo que a su vez les lleva a acometer cambios que pueden generar ansiedad”, argumenta la experta. Hay personas, prosigue, que no leen la planificación vacacional como algo positivo, sino angustiante, y pueden llegar al extremo de “anticipar todo lo que puede salir mal”.
Más concretamente, son más propensas a experimentar esta peculiar fatiga las personas “rumiativas”, obsesivas o las que sobre piensan las cosas “demasiado”. Una cosa es no obsesionarse con la planificación, recuerda Fernández, y otra muy distinta sentir rechazo. “Tener opciones e información siempre es bueno. No podemos sacar nada malo de ahí. El problema es qué haces tú con esa información”, detalla.
Utilizar correctamente los filtros
A juicio de Fernández, actualmente las plataformas de reserva de viajes lo ponen fácil gracias a los filtros. “El número de opciones se reduce, y a partir de ahí podemos ver qué nos importa más, cuáles son los mayores beneficios de cada aspecto…”, enumera.

Al respecto, en Hábitos Atómicos (más vendido que el de Byung-Chul Han), James Clear explica que muchas personas no logran sus metas porque les falta claridad, no motivación. En este sentido, Vanessa Fernández también considera pertinente establecer unos tiempos, de modo que quede claro cuántos días vamos a dedicar a la planificación de las vacaciones.
La opción perfecta no existe
Cobra mucha importancia, resalta la psicóloga, dejar atrás la idea de que es posible encontrar la opción perfecta. A veces simplemente no existe. “Hay que asumir que en el momento en el que elijo una opción, voy a perder las alternativas, así que tenemos que intentar centrarnos en todo aquello que ganamos con la opción elegida y no con lo que queda descartado”.
En cuanto a la interacción humana, Fernández recuerda que, como seres sociales que somos, un rostro amable o un simple gesto de asentimiento bastan para hacernos sentir comprendidos, incluso en silencio. Esta validación elemental nos aporta seguridad, ayudándonos a mitigar el estrés y a tomar decisiones con mayor claridad.

