El hijo que solo le pide a Facebook cerrar la cuenta de su madre fallecida al que Meta ignora
La red social acumula miles de perfiles de personas muertas, que también tienen el derecho a descansar en paz y a abrazar el olvido digital
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Xavier Sánchez tiene 48 años y una biografía salpicada de despedidas prematuras. Tras superar un cáncer heredado de su padre —fallecido a los 65 años—, Xavier afrontó hace tres años la pérdida de su madre, Joana Ortiz, que murió en sus brazos a los 70.
No soportaba la idea del olvido total, de la desaparición definitiva, y decidió convertir el perfil de Facebook de su madre en una cuenta conmemorativa. Era, de algún modo, la forma de mantenerla viva y activa en una red social donde los muertos siguen teniendo rostro, cumpleaños y fotografías. Fue un trámite rápido.
Cerrar la herida
El tiempo pasa, el luto se transforma y las necesidades cambian. "Me di cuenta de que no servía de nada que el perfil de mi madre estuviera activo. ¿Para qué si no se puede interactuar con ella?", relata a Consumidor Global. "No me hace gracia que las fotos de mi madre estén expuestas públicamente, y decidí entonces solicitar el cierre definitivo de la cuenta", continúa. Quería despedirse, seguir adelante y sellar su herida por la dolorosa pérdida.
El día de San Valentín, el del amor, envió la solicitud a Facebook. Copió la dirección del perfil, adjuntó el certificado de defunción oficial y envió la solicitud. Ese mismo 14 de febrero, recibió un correo electrónico del departamento de privacidad de Meta, la empresa propietaria de Facebook.
La respuesta falsa de Facebook
"Siento mucho su pérdida. Tal como solicitó, he eliminado la cuenta de su ser querido de Facebook. Esto significa que nadie podrá buscar la cuenta ni ver su información". El mensaje era claro: la cuenta había sido eliminada. Sin embargo, hasta la fecha, el perfil de Joana Ortiz sigue activo y accesible.

Xavier ha vuelto a enviar la documentación hasta en cuatro ocasiones. La compañía de Mark Zuckerberg no le ha vuelto a responder. "Ya me pasó lo mismo con mi padre. Para lograr que Facebook borrara el perfil después de fallecer en 2017, tuve que enviar la solicitud diez veces", evoca.
Los pasos para borrar el perfil de un fallecido en Facebook
"Para poder eliminar la cuenta de tu ser querido de Facebook, necesitamos que nos proporciones cierta documentación para verificar que eres un familiar cercano o albacea del propietario de la cuenta. La forma más rápida de tramitar tu solicitud es que nos envíes una copia escaneada o una foto del certificado de defunción del propietario de la cuenta", explican desde Facebook.
"Si no tienes el certificado de defunción, deberás proporcionarnos un documento que acredite que puedes representar a la persona fallecida y un documento que verifique su fallecimiento (poder notarial, certificado de nacimiento en caso de que el fallecido sea menor, última voluntad y testamento, declaración de bienes, obituario, tarjeta conmemorativa)", resaltan en la red social.
El mayor cementerio del mundo no tiene lápidas
Un estudio de la Universidad de Oxford realizado por los investigadores Carl J. Öhman y David Watson señala que la acumulación de perfiles de fallecidos en Facebook es insostenible y sus proyecciones son estremecedoras. Se estimó que al menos 1.400 millones de usuarios de Facebook habrán fallecido antes del año 2100. Si la red social continúa creciendo al ritmo actual, la cifra podría alcanzar los 4.900 millones de perfiles de personas fallecidas. En otras palabras, dentro de unas décadas podría haber más perfiles de muertos que de vivos en la plataforma.
Esto plantea dilemas éticos, ecológicos (por el inmenso gasto energético de mantener esos datos en servidores) y psicológicos. Como señaló en su momento Sheryl Sandberg, exdirectiva de Meta, cada mes se visitan unos 30 millones de perfiles conmemorativos. La compañía ha intentado implementar inteligencia artificial para evitar situaciones dolorosas —como sugerir invitar a una fiesta a alguien que lleva años enterrado—, pero la realidad operativa, como demuestra el caso de Xavier, sigue siendo deficiente.
Qué ocurre con las cuentas tras la muerte
Para afrontar este problema, las plataformas han empezado a diseñar herramientas específicas. Meta (Facebook e Instagram) permite nombrar en vida a un "contacto de legado" para gestionar la cuenta conmemorativa o solicitar la eliminación post mortem acreditando el fallecimiento.
Google, por su parte, ofrece un "gestor de cuentas inactivas" que permite decidir qué hacer con los datos tras cierto tiempo sin actividad. Sin embargo, la mayoría de usuarios nunca llega a configurar estas opciones. Si en vida apenas practicamos higiene digital, menos aún pensamos en nuestro legado virtual.
LinkedIn, por su parte, se enfoca más en la vida profesional. Cuando una persona fallece, la plataforma permite a los familiares o conocidos reportar el fallecimiento mediante un formulario en línea. Una vez verificada la información, la cuenta puede ser eliminada. No existe la opción de conmemorar el perfil, ya que su función es más laboral que social.
El derecho al olvido
Lo que no está del todo claro es el destino final de esos datos. En España, la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de Derechos Digitales (LOPDGDD) reconoce la posibilidad de que familiares o herederos gestionen los datos de una persona fallecida. Este marco se conecta con el derecho al olvido, recogido en el artículo 17 del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) es tajante respecto al derecho al olvido: "El derecho al olvido es la posibilidad de volver a tener control sobre la propia narrativa digital. No se trata de reescribir la historia, sino de evitar daños injustificados derivados de la exposición permanente".
Para Xavier, se trata de la dignidad de su madre. Siempre hemos buscado la manera de permanecer, pero cuando la permanencia es impuesta por el algoritmo de una red social, abrazar el olvido se convierte en el acto más profundo de humanidad.
Consumidor Global se ha puesto en contacto con Meta para conocer su postura oficial al respecto, pero al cierre de este reportaje no se ha obtenido respuesta por parte de la compañía.

