Revolut no envía las tarjetas físicas a tiempo

La entidad financiera reconoce que hay un fallo con una de las empresas de mensajería y acumula denuncias de clientes que solicitaron y pagaron con antelación sus tarjetas, y que aún no han recibido

Un cajero que ofrece una tarjeta física de Revolut / REVOLUT - EP
Un cajero que ofrece una tarjeta física de Revolut / REVOLUT - EP

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“El procesamiento del pedido de tu tarjeta puede tardar hasta cinco días laborables antes de que la enviemos. Cuando tu tarjeta esté lista para su envío, verás una fecha de entrega estimada en la sección Tarjetas”. Esto es lo único que se puede leer en la página web de Revolut. 

Alberto E. viajaba a Japón el 9 de agosto. Así que, con un mes de margen, el 9 de julio solicitó a través de la aplicación de Revolut la tarjeta física que le permitiría moverse por el país asiático. El 13 de julio, la compañía le confirmó que el plástico ya estaba en camino, con una fecha de entrega estimada entre el 22 y el 27 de ese mismo mes. Pasaron los días, y la tarjeta de su entidad bancaria no llegó a tiempo. 

Se rompe uno de los grandes atractivos de Revolut

“Con los plazos de entrega que manejan, no daba tiempo a que me llegara un reemplazo antes del viaje. Un desastre. Viajé con la tarjeta virtual y dinero en efectivo. En cuanto regresé del viaje, la cancelé”, lamenta Alberto.

Al no llegar a tiempo, se rompe uno de los principales atractivos de Revolut. El joven banco ofrece la posibilidad de gastar en el extranjero mediante tarjetas físicas sin comisiones adicionales dentro de los límites de cada plan, con conversión automática de divisa en tiempo real y retiradas de efectivo en cajeros de todo el mundo sin tarifas ocultas. 

Revolut sabe que no entregar las tarjetas físicas a tiempo supone un gran inconveniente y reconoce a este medio que existe un fallo. “Un problema reciente con una de las empresas de mensajería ha afectado a la entrega de algunas tarjetas físicas. Ya nos hemos puesto en contacto con los clientes afectados para enviarles una nueva tarjeta sin coste alguno”, reconocen fuentes de la entidad bancaria a Consumidor Global. 

Una tarjeta de Revolut / REVOLUT - EP
Una tarjeta de Revolut / REVOLUT - EP

Viajar sin tarjeta

Aunque las carteras digitales como Apple Pay o Google Pay ganan terreno, cruzar ciertas fronteras exige contar con un trozo de plástico. Yaiza Giel encargó su tarjeta el 10 de junio con la vista puesta en un trayecto de larga distancia programado para principios de julio. “Viajé al otro lado del mundo sin tarjeta. Me habían dejado tirada y la única solución que me daban era cancelarla y pedir otra, que evidentemente ya no llegó. Muy mal”, relata.

La impotencia se repite en el testimonio de Ara Solera, quien solicitó su tarjeta el 15 de julio, previa a sus vacaciones del 7 de agosto. El 6 de agosto, en la víspera de su partida, la tarjeta seguía sin aparecer. 

“Solución: que pida un duplicado. Viendo cómo funciona, va a ser que no. Otra solución: la tarjeta virtual, con la que no tienes opción de sacar efectivo. Seguimiento de pedido no hay, ni siquiera te indican la mensajería. Si es así para un simple envío, no quiero confiar mi dinero con ellos. Los gastos de envío no te los devuelven, una miseria, 6,99 euros, pero oye, no he recibido nada”, enfatiza Solera.

El cobro de la tasa de envío, sin envío

El cobro de esa tasa de envío (habitualmente de 6,99 euros) genera un malestar añadido entre los afectados, quienes sienten que abonan un servicio inexistente. “Pagué por una tarjeta que no he recibido”, sentencia Marta Portas. 

“Nunca me llegó la tarjeta física”, confirma también Jordi Chacón. Incluso cuando el usuario decide esperar a la vuelta de sus vacaciones para reclamar, el bucle de retrasos parece no tener fin. Elisenda Boris compró su tarjeta para viajar en julio y, al no recibirla, inició una reclamación a su regreso. “Recibí un correo en el que decía que mi tarjeta llegaría entre el 16 y el 21 de agosto. Aún no la he recibido. Está cobrada y no entregada; no me parece una empresa comprometida con sus clientes”, protesta.

Fallos en cajeros y el límite del 'contactless'

Confiar a ciegas en un neobanco cuando la tarjeta física no llega puede dejar al viajero desamparado en el extranjero. Leopoldo García pagó su tarjeta física para emprender una ruta por Latinoamérica. Al no recibirla, asumió que podría salir del paso apoyándose exclusivamente en el pago móvil. “En Colombia, por ejemplo, no funciona el contactless. Una estafa. Y no tienes a quién reclamar”, exclama.

En España, Revolut ha dado pasos importantes, con la instalación de sus propios cajeros automáticos en Madrid y Barcelona, desde los que los usuarios pueden incluso solicitar una nueva tarjeta de forma directa. Para quienes viven fuera de estas dos capitales, sin embargo, las alternativas son más limitadas. Y ni siquiera desplazarse hasta uno de estos terminales garantiza que el proceso funcione. Carlos Alonso relata su periplo después de pedir una tarjeta a través de la aplicación que nunca llegó a su domicilio: “Intenté sacar la tarjeta física en un cajero y daba error. Un servicio pésimo”.

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