No lo sabías: el alimento rico en zinc perfecto para la salud hormonal masculina que muchos olvidan

La guía esencial de nutrición para hombres: hábitos, alimentos clave y cambios simples para mejorar energía, salud hormonal y bienestar diario

Un hombre señala el alimento rico en zinc perfecto para la salud hormonal/ Montaje Consumidor Global
Un hombre señala el alimento rico en zinc perfecto para la salud hormonal/ Montaje Consumidor Global

Aunque cada vez existe más interés por la salud y la nutrición, muchos hombres continúan prestando poca atención a su forma de comer en el día a día. De hecho, muchos de los que se vanaglorian de ir al gimnasio, rara vez ponen el foco en lo que consumen por el bien de su salud hormonal masculina, así como hacen con las proteínas buscando la pronta hipertrofia de sus músculos.

Cuando buscan asesoramiento, lo hacen de manera puntual y esperando soluciones rápidas que se centren en no engordar mientras crecen muscularmente en el gimnasio. Es como si buscasen una solución rápida a su falta de progreso, basando este en lo estético más que en lo que revelan sus análisis de sangre.

Hábitos que cuiden el interior para notar resultados externos

Otros van a profesionales buscando algún milagro que encaje entre la jornada laboral, el entrenamiento y las rutinas familiares. Esa necesidad de inmediatez suele traducirse en que toda su vida han tenido decisiones alimentarias poco equilibradas, con un consumo elevado de productos ultraprocesados, comidas muy saladas y una ingesta escasa de fibra.

Salmón y verduras a la plancha, una de los platos típicos de la dieta mediterránea/ CANVA
Salmón y verduras a la plancha, uno de los platos típicos de la dieta mediterránea/ CANVA

Sin embargo, cambiar esta dinámica no requiere complicaciones, requiere más bien de apostar por un patrón más sencillo y natural —vegetales en cada comida, frutas como tentempié, pescado varias veces a la semana y frutos secos accesibles— lo que puede marcar un antes y un después. No se trata de sofisticación, sino de constancia.

El problema de los hombres: la visión parcial de su alimentación

En las consultas de nutrición se repite un comportamiento frecuente: muchos hombres centran sus esfuerzos en “aumentar la proteína” o encontrar fórmulas rápidas para “reducir la barriga”. Lo que pocas veces contemplan es que la alimentación funciona como un sistema completo, donde cada pieza influye sobre el resto.

Una hombre hace una compra saludable/ FREEPIK
Una hombre hace una compra saludable/ FREEPIK

La salud masculina depende de múltiples factores relacionados entre sí: equilibrio hormonal, masa muscular, control del metabolismo, inflamación, descanso adecuado, manejo del estrés y, por supuesto, elección de alimentos. Por eso, más allá de perseguir únicamente nutrientes concretos, resulta fundamental prestar atención a los hábitos que se repiten cada día. Son estos gestos cotidianos los que sostienen —o comprometen— la salud a largo plazo.

Porciones, ritmos y horarios: tres aspectos que suelen descuidarse

Uno de los puntos más llamativos en la conducta alimentaria masculina tiene que ver con la cantidad y la velocidad al comer. Muchas veces las comidas se realizan con prisa, en raciones demasiado abundantes y sin escuchar las señales del cuerpo. Esto se intensifica durante la noche, cuando los platos más copiosos se concentran en la última hora del día.

Un plato de comida vacío/ CANVA
Un plato de comida vacío / CANVA

Este patrón afecta al peso corporal, a los niveles de inflamación y a la calidad del sueño. Introducir cambios tan sencillos como reducir el tamaño de las porciones, comer con más calma y procurar que la cena sea ligera puede mejorar indicadores metabólicos en pocas semanas. Además, en los hombres los cambios visuales suelen hacerse evidentes más rápido que en las mujeres, lo que se convierte en un aliciente para mantener estos nuevos hábitos.

Zinc: un mineral esencial en la salud hormonal del hombre (y su próstata)

El zinc cumple un papel fundamental en funciones vinculadas al sistema hormonal y la salud prostática. Está presente en alimentos tan habituales como mariscos, carnes, semillas y frutos secos. Más allá de recordar sus fuentes, lo importante es entender su impacto: cuando los niveles de zinc son insuficientes, la recuperación muscular empeora, la respuesta inmunitaria se debilita y la producción hormonal puede verse afectada.

100 g de gambas o camarones cocidos contienen aproximadamente 1,69 mg de zinc/ CANVA
100 g de gambas o camarones cocidos contienen aproximadamente 1,69 mg de zinc / CANVA

Mantener una alimentación variada, que incluya proteínas de buena calidad y semillas con regularidad, suele ser suficiente para asegurar un aporte adecuado, sin necesidad de recurrir a suplementos de manera automática.

El zinc es clave para la inmunidad, la producción hormonal y la recuperación muscular.

De origen animal:

  • Ostras (una de las fuentes más concentradas)

  • Mejillones

  • Camarones

  • Almejas

  • Carne de ternera

  • Carne de cerdo

  • Pollo (especialmente muslos)

  • Hígado

  • Quesos curados

De origen vegetal:

  • Semillas de calabaza

  • Semillas de sésamo

  • Semillas de girasol

  • Anacardos

  • Nueces

  • Almendras

  • Garbanzos

  • Lentejas

  • Avena

  • Tofu

Vitamina D y licopeno: nutrientes clave para la salud 

La vitamina D es otro elemento que conviene vigilar, especialmente porque los niveles bajos son muy comunes. Esta carencia se relaciona con fatiga persistente, menor defensa inmunitaria y desequilibrios hormonales.

100 g de caballa cruda aportan alrededor de 4,0 µg de vitamina D / PEXELS
100 g de caballa cruda aportan alrededor de 4,0 µg de vitamina D / PEXELS

Más que depender exclusivamente de alimentos enriquecidos, es importante realizar una analítica y ajustar la suplementación cuando sea necesario. Optimizar la vitamina D tiene efectos visibles en el estado de ánimo, la inflamación y el rendimiento físico.

La vitamina D es menor en los alimentos y la mayor parte proviene del sol, pero estas fuentes ayudan a complementar la dieta:

Pescados grasos:

  • Salmón

  • Sardinas

  • Caballa

  • Atún

  • Arenque

Otros alimentos:

  • Hígado de vaca

  • Yema de huevo

  • Quesos curados

  • Champiñones expuestos a luz UV

  • Leches y bebidas vegetales fortificadas

  • Cereales fortificados

Del mismo modo, el licopeno —presente en tomates y otros vegetales rojos— se asocia con la protección cardiovascular y la salud prostática, áreas de especial interés para los hombres a partir de los 40 años. El licopeno es un antioxidante potente relacionado con la salud cardiovascular y prostática.

Vegetales y frutas rojas:

  • Tomate fresco

  • Tomate cocinado (salsas, tomate frito, concentrado: ¡más licopeno!)

  • Sandía

  • Pomelo rosado

  • Papaya

  • Guayaba rosada

Otros preparados ricos en licopeno:

  • Kétchup

  • Gazpacho o salmorejo

  • Salsa de tomate casera o industrial

  • Tomates en conserva

Omega-3: un aliado contra la inflamación y el riesgo cardiovascular

Los ácidos grasos omega-3 destacan por su capacidad para combatir el estrés oxidativo, disminuir los triglicéridos y reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular. Tres aspectos que muchos hombres tienden a atender demasiado tarde. Incorporar pescado azul de manera regular, así como semillas de chía o nueces, contribuye a compensar una dieta que habitualmente contiene más grasas saturadas de las recomendadas.

Semillas de chía, uno de los superalimentos con Omega -3 / FREEPIK
Semillas de chía, uno de los superalimentos con Omega -3 / FREEPIK

Los principales alimentos ricos en omega-3 son los pescados azules como salmón, sardinas, caballa, boquerones y arenque, que aportan EPA y DHA, las formas más beneficiosas. Entre las fuentes vegetales, destacan las semillas de chía, lino, cáñamo, las nueces y sus aceites. También pueden encontrarse pequeñas cantidades en verduras como espinacas o col kale y en alimentos enriquecidos como huevos, leches vegetales o yogures funcionales.

Una persona sella una rodaja de salmón, rico en omega-3, a la sartén con mantequilla/ PEXELS
Una persona sella una rodaja de salmón, rico en omega-3, a la sartén con mantequilla/ PEXELS

Nutrición y ejercicio: dos pilares inseparables para el cuerpo del hombre

No basta con elegir bien los alimentos: la salud masculina requiere también movimiento. A partir de los 30 años, el cuerpo comienza a perder masa muscular de manera progresiva, un proceso que afecta a la energía, la postura, el gasto calórico y el riesgo cardiovascular.

La práctica regular de entrenamiento de fuerza —aunque sea dos veces por semana— ayuda a frenar ese deterioro natural. Mejora la utilización de la proteína en el organismo, aumenta la sensibilidad a la insulina y reduce la inflamación. Es un error pensar que ejercicio y alimentación actúan como elementos independientes: en realidad, se complementan. Una buena dieta potencia los efectos del entrenamiento, y el entrenamiento mejora la eficiencia de los nutrientes.