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El subidón de la harina amenaza las torrijas: más caras y con grandes diferencias entre ciudades

Este postre, emblema dulce de la Semana Santa, puede costar 4 euros en Madrid frente a los 2 euros de Málaga

Juan Manuel Del Olmo

Un plato con torrijas / PIXABAY

Dormirse con una película de romanos, planear algún viaje y quejarse por la lluvia, oír alguna procesión… y comer torrijas. La Semana Santa tiene algunas tradiciones que, después de dos años de restricciones, tratan de resucitar. Y la torrija es un placer blando, dulce y de una sencillez deliciosa. 

Pero no todo es acaramelado: la guerra de Ucrania ha agravado una inflación que ya castigaba a muchas pastelerías y hornos. Por eso, este manjar no escapa de las subidas de precios.

Las torrijas: 20 céntimos más caras

El Horno de San Onofre es una de las pastelerías con más solera de Madrid. Desde este establecimiento, Mercedes Plaza reconoce que han tenido que subir el precio de sus torrijas, aunque “muy poquito, 20 céntimos”, confiesa. Con esta subida, el precio se queda en 4 euros. Según Plaza, este aumento es para repercutir los costes que ellos también sufren.

Torrijas en una pastelería / CG

Lo que no cambia es la receta. A la hora de preparar una torrija exitosa, el secreto está, señala Plaza, en la materia prima: “que los huevos sean camperos y elegir un buen pan brioche”, expone. La suya queda “muy jugosita”, pero también las hacen más innovadoras, por ejemplo, con chocolate por encima. En el horno de San Onofre, las torrijas llevan ya un mes tras los cristales. “Es un producto muy de tradición, pero también hay una demanda del mercado muy fuerte, así que los plazos se amplían. Todo se actualiza”, relata Plaza.

La harina, entre los principales escollos

También hay incrementos en la Tahona Santi, sita en la calle Embajadores. Su dueño alude a que este año está más caro el aceite y el resto de materias primas. ¿El resultado? Su torrija sube 30 céntimos respecto a 2021, hasta alcanzar los 2,50 euros. Por el mismo precio se pueden encontrar en la pastelería vallecana Mukande, desde donde su dueño, Fernando Díaz, relata que la subida ha sido 20 céntimos.

“Pero no suben sólo por la situación de Ucrania, los incrementos ya venían de antes. En el sector estamos intentando aguantar y no repercutir todos los costes, pero ya veremos”, explica. Entre los productos que estimulan el incremento está la harina, “que usamos más que el aceite”, señala Díaz. No obstante, cree que esta situación afecta más a los grandes fabricantes que a pequeños establecimientos. “Pero no te digo que en unas semanas no vaya a cambiar”, expresa. En Mukande la torrija se vende “bien”, pero Díaz resalta que la gente “ahora mira más el ticket que antes”. Además, apunta que habrá que esperar dos semanas para valorar cómo han ido las ventas de este clásico de Semana Santa.

Un reportero con las manos llenas de harina / PEXELS

El trigo sube un 35 % en un mes

Los precios del trigo blando y de la cebada han subido en torno al 35 % durante el primer mes tras el conflicto bélico, según los datos de la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe).

Si estos datos se conjugan con la tarifa de la luz desbocada y con el valor del aceite, la situación es de todo menos dulce para muchas panaderías pequeñas. Algunas asociaciones, como el Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia, ya ha advertido de que el alza provocará el de cierre de algunas panaderías artesanas.

El secreto está en el pan

Algunos locales, como la Pastelería América, ubicada en la madrileña calle de Atocha, capean los vaivenes. Aquí el precio de la torrija no ha subido: se mantiene en los 3,50 euros del año pasado. No obstante, los encargados de este establecimiento reconocen que sus costes sí han crecido, pero intentan no descargarlos en los consumidores

En cuanto a la preparación, dejan claro que, si la torrija “se hace con panes secos, no estará rica”. Aquí la realizan con un pan que también fabrican en la panadería. Tampoco sube de precio este manjar en Forno de Lugo, un local ubicado en la plaza de Tirso de Molina: 2,20 euros. En este establecimiento explican que la harina es lo que más ha encarecido sus productos.

Torrija con helado / FLICKR bajo licencia CC BY 2.0

La mitad de baratas fuera de Madrid

En Panishop, un comercio situado muy cerca del Forno de Lugo, son más baratas en comparación con el resto: una torrija cuesta 1 euro y 5 salen por 4,75 euros. No es habitual encontrarlas en Madrid por ese precio. No obstante, se trata de una gran cadena que cuenta con decenas de locales repartidos por Madrid, Huesca, Zaragoza y Tarragona. Además, su apariencia es más seca, más industrial.

Mientras, algo más lejos del centro, en la panadería Belén, la cercana al metro Marqués de Vadillo, las torrijas tampoco suben de precio. Manuel García, el pastelero del lugar, cuenta que no las han subido “porque a todo lo que sube, le cuesta bajar”. Aquí el precio va por peso: 23 euros/kilogramo. Sin embargo, es un importe que puede bajar a la mitad en otras ciudades españolas. Al igual que una cerveza en un bar de Madrid o Barcelona puede pasar los 3 euros, en ciudades pequeñas se puede encontrar por mucho menos. Así, en la panadería confitería La Mancha, de Albacete, las torrijas están a 11 euros el kilo. Y eso que en este establecimiento, según admiten los dependientes, ha subido “un 3 % respecto al año pasado”. En la panadería San Miguel, en cambio, siguen a 10 euros el kilo.

Sin subidas en pastelerías de toda la vida

Los precios tampoco suben en la malagueña confitería Aparicio, con ocho décadas de experiencia en repostería tradicional. “Ha subido todo, la harina, el azúcar y todo; y desde antes la guerra de Ucrania. Pero nosotros seguimos teniendo la torrija a 2 euros”, relatan a este medio.

Torrija en la sartén / PIXABAY

Tampoco en la Pastelería Bornachea, abierta desde 1915 en Miranda de Ebro (Burgos), encarecen este producto. Tal y como especifican, el precio la torrija continúa en los 3,10 euros.

Los supermercados se suben al carro

Un producto con tanta demanda no se le podía escapar a Mercadona. A pesar de que en Valencia las torrijas no tienen tanta popularidad como en otras partes de España, Hacendado comercializa una versión frita y congelada. La bandeja de cuatro unidades cuesta 4,40 euros.

También las hay en El Corte Inglés, que las vende bajo su marca “calidad artesana”. En este caso, la bandeja de dos torrijas (360 gramos en total) cuesta 4,25 euros. La ventaja es que aquí se puede ver la etiqueta nutricional, que sirve para hacerse una idea: de cada 100 gramos de torrija, 21 gramos son azúcar. Por ello, es mejor sucumbir a sus encantos con moderación