La crema de avellanas de Argelia prohibida en Europa y que podría desbancar a Nutella
Bruselas critica el proteccionismo de Donald Trump mientras blinda sus fronteras ante el fenómeno que arrasa en las redes sociales
Mientras en los despachos de Bruselas se pone el grito en el cielo por la vuelta de los aranceles masivos del presidente estadounidense Donald Trump, parece que la Unión Europea juega sus propias cartas proteccionistas con discreción. La UE, que se presenta al mundo como el adalid del libre comercio para contrarrestar las políticas de America First, no duda en cerrar sus puertas cuando sus sectores clave se sienten amenazados, supuestamente.
Europa ha vetado a El Mordjene, la crema de avellanas argelina que se ha convertido en una obsesión en redes sociales y que amenazaba con mirar cara a cara al gigante Ferrero.
El fenómeno que nació en TikTok y vació las estanterías
El Mordjene no es un producto nuevo, pero su fama explotó en 2024 gracias a la diáspora. Influencers europeos, pero de origen argelino, marcharon de vacaciones a su país de origen para redescubrir esta crema producida por Cebon, una empresa familiar de Tipaza. El veredicto en TikTok fue unánime: "¡Es mejor que la Nutella!".
@cloneword La crema de avellana viral de @El Mordjene 🇩🇿 . . . #cremadeavellana #elmordjene #elmordjenedz #probandoproductos #productosdelmundo ♬ sonido original - Cloneword
Cuando algunos de estos influencers regresaron a Francia, estos creadores de contenido desataron una fiebre de consumo. Vídeos de catas en directo y reseñas elogiosas inundaron las redes, provocando un efecto llamada inmediato. "En una semana desapareció todo nuestro stock. Todos lo consumían al mismo tiempo. Todos lo buscaban. Todos sentían curiosidad", relata Amine Ouzlifi, portavoz de la compañía.
La demanda obligó a Cebon a una transformación radical:
- La plantilla pasó de 300 a 700 empleados.
- Se instauró un tercer turno de trabajo para cubrir las 24 horas.
- La producción se disparó de 8 a 80 toneladas diarias.
Proteccionismo europeo: "Una decisión política y una injusticia"
Justo cuando El Mordjene comenzaba a consolidarse como una alternativa real en el mercado francés, cayó el mazo regulatorio. En septiembre de 2024, Francia y la UE bloquearon las importaciones. El motivo oficial: Argelia no tiene permiso europeo para exportar productos lácteos al no cumplir con ciertos requisitos sanitarios.
Sin embargo, Ouzlifi ve diferentes motivaciones para estas medidas, que se produjeron en un contexto de tensiones políticas con Francia, antigua potencia colonial. Francia se encuentra en una disputa política con Argelia, exacerbada desde que París apoyó el plan de autonomía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Según la agencia Bloomberg, el bloqueo a la crema es un daño colateral de esta disputa. "Fue una decisión política y una injusticia", asegura Ouzlifi, quien destaca que los consumidores franceses ahora desean un producto que saben que existe, que tiene mejor textura y sabor que los locales, pero que su gobierno les impide comprar.
El mismo proveedor de Ferrero para su Nutella
La historia de Cebon es el clásico relato de éxito empresarial. Fundada en 1997 por los hermanos ingenieros Youcef y Korichi Foura, la empresa comenzó en un garaje polvoriento en Bousmail, cocinando miel en una olla sobre un quemador de gas.
No fue hasta 2021 cuando lanzaron su crema de avellanas. La ironía del destino es que, como Argelia no produce avellanas a nivel industrial, Cebon las importa de Turquía, el mismo proveedor que utiliza Ferrero para su Nutella.
El consumo de El Mordjene no se detiene
A pesar de las barreras europeas y el encarecimiento de las materias primas (que ha subido el precio del tarro a unos 7,5 dólares, convirtiéndolo casi en un artículo de lujo en Argelia), la empresa no se detiene. Mientras negocian una fórmula para volver a entrar en Europa, ya exportan el 10% de su producción a los países del Golfo.
"A los niños y a sus padres les encanta. No para. Apenas tengo un segundo para respirar", confiesa Aziz, jefe del café-restaurante Isley en Argel, mientras unta la crema prohibida en Europa, la misma que predica libre comercio.

