Cierra Tipos Infames, una de las librerías más emblemáticas de Madrid

La popular casa de libros del barrio de Malasaña baja la persiana de forma definitiva

La librería Tipos Infames de Malasaña (Madrid) / TI
La librería Tipos Infames de Malasaña (Madrid) / TI

Cierra otra emblemática. Tras quince años de actividad, Tipos Infames, una de las librerías más emblemáticas del madrileño barrio de Malasaña, baja la persiana.

Sus responsables atribuyen la clausura a la “gentrificación”, el encarecimiento de los alquileres y la transformación del entorno urbano que hace inviable mantener su proyecto cultural.

El cierre de la librería Tipos Infames

El cierre es el resultado de “un cúmulo de factores” que se arrastran desde hace años y que se han agravado con los cambios en el barrio, expone Alfonso Tordesillas, uno de los tres socios de la librería junto a Gonzalo Queipo Lisón y Francisco Llorca, en declaraciones a EFE.

“No vamos a adaptarnos al barrio”, afirma, al considerar que modificar el modelo del negocio para ajustarse a nuevas demandas supondría renunciar a la filosofía con la que nació el proyecto.

La precariedad del sector cultural

Tordesillas también señala que la precariedad es una constante en el sector cultural y que Tipos Infames ha vivido siempre “tirando y subsistiendo”, hasta que la suma de presiones ha hecho inviable la continuidad.

Aun así, destaca que el balance personal y profesional es positivo. “Nada es eterno”, resume, tras definir la experiencia como “maravillosa” por haber podido compartir durante años una forma de entender la literatura y la cultura.

Adiós a un espacio cultural emblemático

Fundada en 2010, en plena crisis económica, la librería Tipos Infames apostó desde el primer día por un catálogo especializado y por convertirse en un espacio híbrido de encuentro cultural, con presentaciones, música y actividades, sin relegar el libro a un segundo plano.

A juicio de su dueño, ese modelo demostró que “se pueden abrir librerías de distinto tipo”. No en vano, Tipos Infames sirvió de inspiración para otros proyectos similares que llegaron después.

El mundo de la cultura lamenta su pérdida

El anuncio del cierre ha generado numerosas reacciones en el ámbito cultural, como es el caso del editor Enrique Redel, de Impedimenta, que ha lamentado la desaparición de un espacio que considera “un símbolo” y “cabeza de lanza” de un modelo de librería que marcó a toda una generación. Por ello, Redel ha reclamado un mayor cuidado público de las industrias culturales.

Por su parte, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha lamentado el cierre de la librería madrileña y ha defendido el papel de estos espacios como faros culturales. "Las administraciones tenemos la obligación de tomar medidas contra la gentrificación, que muchas veces pone en peligro estructuras culturales tan fundamentales".