La cala con más historia de Menorca: aguas apacibles, un fuerte inglés y un castillo medieval

Muy pocos turistas la frecuentan, tiene unos alrededores de ensueño y está situada a tan solo cinco minutos en coche de Mahón

La entrada de la Cala San Esteban de Menorca / ENGEL&VÖLKERS
La entrada de la Cala San Esteban de Menorca / ENGEL&VÖLKERS

No aparece en ninguna de las listas de las playas más bonitas de Menorca, y seguramente no pueda competir en belleza con Macarella, Turqueta o Cavallería, pero, en lo que a singularidad, historia y magia se refiere, Cala San Esteban, con sus aguas apacibles, y flanqueada por el Castillo de San Felipe (en la orilla norte) y el Fuerte de Marlborough (al sur), no tiene rival.

Está a cinco minutos en coche de Mahón, es alargada y estrecha, tiene pequeños embarcaderos de madera y una diminuta playa rocosa al final de la entrada de mar para darse un chapuzón, y suele estar frecuentada por isleños que resguardan allí sus llaüts, las embarcaciones tradicionales de las Islas Baleares para pescar. Sí, Cala San Esteban es el lugar ideal para dar un paseo y descubrir las conquistas y reconquistas que han marcado la historia de Menorca, o para estirarse y disfrutar de uno de los rincones más mágicos de la isla.

El Castillo de San Felipe, una fortaleza infranqueable

Desde el siglo XVI, el puerto de Mahón (el segundo puerto natural más grande de Europa) era un importante centro comercial y militar, actividades que requerían protección. En la bocana norte del puerto se construyó la imponente fortaleza de La Mola, y en la orilla sur se levantó en 1555 el Castillo de San Felipe.

Interior del Castillo de San Felipe / CONSORCIO MILITAR MENORCA
Interior del Castillo de San Felipe / CONSORCIO MILITAR MENORCA

Un castillo medieval que, gracias a una serie de obras que formaron un doble recinto de defensa, se hizo infranqueable a las incursiones turcas, inglesas y francesas. Desde 1998, el Consorcio del Museo Militar de Menorca gestiona las ruinas de un castillo que resistió larguísimos asedios. En la actualidad, se han recuperado parcialmente sus galerías subterráneas y se puede visitar.

El fuerte de Marlborough

Si uno recorre Cala San Esteban, todavía podrá observar las impresionantes erosiones provocadas por los cañonazos de los barcos enemigos en las rocas de marés. Y el Fuerte de Marlborough, construido entre 1710 y 1726 por orden del general inglés Sir John Churchill para proteger Mahón de franceses y españoles, confirma que este enclave de la isla es un auténtico eje vertebrador de la defensa del puerto.

Una de las entradas al Fuerte Marlborough / BALEARIA
Una de las entradas al Fuerte Marlborough / BALEARIA

El Fuerte de Marlborough tiene forma heptagonal y disponía de una gran artillería para proteger la bocana del puerto de las incursiones marítimas, vestigios que aún están presentes en lo que queda de él. Fosos, galerías subterráneas y contraminas completan una interesante visita que ofrece, desde el punto más alto del fuerte, una inmejorable vista de la ciudad de Mahón.

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