Tesla deja de fabricar dos coches de lujo icónicos para volcarse con el robot Optimus

Elon Musk sacrifica sus modelos históricos para transformar la fábrica de Fremont en un centro de robótica y detener la caída de beneficios de la marca

  Empleados realizan la inspección final de producción de los vehículos Tesla / Patrick Pleul - EP
Empleados realizan la inspección final de producción de los vehículos Tesla / Patrick Pleul - EP

Escucha el artículo ahora…

0:00
0:00

Tesla ha confirmado oficialmente que dejará de producir el Model S y el Model X durante la primera mitad de este año. Los dos modelos que cimentaron la fama de la marca como fabricante de lujo desaparecen para dejar paso a la gran obsesión de Elon Musk: la robótica y la inteligencia artificial.

La compañía planea una inversión masiva de 20.000 millones de dólares (16.700 millones de euros) este mismo año. El objetivo no son los coches, sino la fabricación de su robot humanoide, Optimus, y la puesta en marcha definitiva de la conducción autónoma total. La decisión marca un giro estratégico clave para Tesla, que busca diversificar su negocio más allá del automóvil mientras enfrenta una caída de beneficios y descenso de ventas.

Una fábrica de robots Optimus

La fábrica de Fremont (California), donde hasta ahora se ensamblaban los buques insignia de la marca, sufrirá una transformación total. Las líneas de montaje de los vehículos de lujo se desmantelarán para dedicarse exclusivamente a la creación de robots Optimus.

El consejero delegado de Tesla ha adelantado que en "pocos meses" se desvelará el Optimus 3. La gran novedad de esta versión es su capacidad de aprendizaje: podrá aprender a realizar todo tipo de tareas simplemente visualizando un vídeo, gracias a los avances en IA.

Por qué Tesla mata, concretamente, al Model S y al Model X

El Model S y el Model X, dos de los vehículos más emblemáticos de la marca, dejarán de formar parte de la línea de productos debido a su bajo volumen de ventas frente a los Model 3 y Model Y, mucho más asequibles y populares.

En Estados Unidos, el Model S tenía un precio cercano a los 95.000 dólares, mientras que el Model X rondaba los 100.000 dólares, cifras que los alejaban del gran público. En contraste, los Model 3 y Model Y concentran la mayor parte de las entregas globales de Tesla.

La apuesta por la inteligencia artificial, pese al rechazo de los accionistas 

A pesar de la negativa de los accionistas el año pasado, Tesla invertirá 2.000 millones de dólares (1.672 millones de euros) en xAI, la startup de inteligencia artificial del magnate. Ambas firmas han firmado un "acuerdo marco" para integrar sus tecnologías, lo que permitirá a Tesla desplegar productos de IA en el mundo físico más rápidamente.

Paralelamente, el negocio de los Robotaxis (taxis autónomos sin conductor), que se estrenó en Austin en junio de 2025, se expandirá agresivamente en la primera mitad de este año a las siguientes ciudades: Dallas, Houston, Phoenix, Miami, Orlando, Tampa y Las Vegas

Tesla reduce su beneficio casi a la mitad

Este giro estratégico llega tras un año difícil para la compañía. Tesla cerró 2025 con un beneficio neto de 3.794 millones de dólares, lo que supone una caída del 46% respecto a 2024. La empresa atribuye este descenso al mayor coste medio por vehículo, el aumento de tarifas y los mayores gastos operativos.

El Model Y 'Gran Autonomía' de Tesla / TESLA
El Model Y 'Gran Autonomía' de Tesla / TESLA

Las ventas retrocedieron un 3% interanual, hasta los 94.827 millones de dólares, y las entregas globales cayeron un 8,42%, con aproximadamente 1,63 millones de vehículos vendidos en todo el mundo.